Entrevista a Undiano Mallenco.

23.06.2010 11:50

Este lunes, aprovechando el día de puertas abiertas que concedió la FIFA, la Real Federación Española de Fútbol realizó una entrevista al árbitro navarro Alberto Undiano Mallenco. A continuación os la publicamos de forma completa: 

La sede de Pretoria, un cuartel general bien protegido resulta un escenario increíble, en el que las vuvuzelas retumban por la megafonía mientras un equipo de juveniles local pone en práctica todas las situaciones posibles de un partido de fútbol. A pleno sol, el árbitro internacional español nos cuenta desde su sede en Pretoria sus sensaciones y vivencias en relación con su participación en la Copa del Mundo. Explica cómo afrontar un partido de un Mundial y nos revela que para él, ésta será una experiencia única.

-Un Mundial es algo diferente a todo...
-Sí, ya lo sabíamos antes de venir a Sudáfrica. No tiene nada que ver. Venimos de una Liga que probablemente es la mejor del mundo, la española. Pero un Mundial es un acontecimiento que sobrepasa a todo y cuando hemos llegado aquí lo hemos podido comprobar en primera persona.

-¿En qué se diferencia?
-Es una gran fiesta del fútbol. Hay pasión por que tu selección gane pero en los partidos se mezcla gente de todos los rincones del planeta a ver los partidos. Cambia la repercusión de lo que haces. Una decisión aquí llega a todo el mundo. En el sentido de presión, no, porque casi estás más tranquilo aquí que cuando estás en tu país, en tu competición. Estamos aislados, en un lugar muy tranquilo. Está claro que un Mundial es muy diferente a todo.

-Llega con sus dos asistentes habituales...
-Llevo dos lujos de asistentes. El nivel de árbitros asistentes en España es buenísimo y aquí tenemos a dos ejemplos, dos grandes espadas. En ese sentido no puedo tener ninguna queja porque vengo muy bien protegido. Asumen riesgos, te ayudan... Un asistente, además de hacer su trabajo, tiene que ser valiente, saber ayudarte. Juan Carlos y Fermín son gente que sabe mojarse cuando lo necesitas y que mira por sacar bien el partido.

-Estamos en Odendaal, hay 24 equipos arbitrales que se divierten entrenando como si fueran futbolistas...
-Es la manera que FIFA lleva trabajando desde hace varios años, en algún seminario lo hemos estudiado. Se trata de simular situaciones que luego van a ser reales en el encuentro, para que cuando estemos en el campo nos sea todo familiar. Llevamos entrenando con las vuvuzelas desde el primer día. Casi ya soñamos con ellas cuando dormimos, pero es algo que podría distorsionar el trabajo por dificultar la comunicación con el asistente, y por eso trabajamos con ellas. Trabajamos con unos chicos de un equipo juvenil de la zona que hacen todo lo que les pedimos, simulan situaciones reales, hacen jugadas con mano, etc... Puedo dar fe de que ayudan muchísimo. Hay situaciones que resultan mucho más fáciles luego porque las has estado trabajando, entrenando muchas veces durante el Mundial.

-Está la elite del arbitraje mundial. ¿Qué se siente?
-A veces es un poco raro. Cuando empezamos a trabajar en este Mundial y nos sentamos al lado de Rosetti, Bussacca, Larrionda, que son árbitros internacionales, te sientes un poco extraño. Igual que cuando al principio te sentabas al lado de López Nieto o García Aranda, o de otros que eran tus ídolos. Ahora te sientes uno más dentro del grupo, aquí no somos unos más que otros, todos estamos en la misma línea, pero compartir vivencias con esta gente es muy bonito, y algún día podré contar a mis nietos que estuve en un Mundial y con toda esta gente.

-¿Se habla sólo de fútbol en la concentración?
-Se habla de todo. Procuramos a veces desconectar del fútbol porque pensar veintitcuatro horas en fútbol a veces es contraproducente. Hay muchas bromas, se habla de muchas cosas, de cómo es la vida en nuestros países, bromeamos con nuestras selecciones. Todos queremos que la nuestra gane el Mundial. Hay bromas, piques,... La convivencia es muy amena. Uno, por su carácter, tiramos mucho a los sudamericanos, por la forma de ser más extrovertida que otros. El ambiente es genial.

-¿Cómo se prepara un partido para un Mundial?
-Teniendo en cuenta muchos aspectos, los técnicos, las reglas de juego, su espíritu, las guías que nos han marcado en FIFA, estando preparados a nivel físico, porque los partidos están siendo muy rápidos. Hay que estar en forma. Y luego, el aspecto sicológico es fundamental, llegar a los partidos con una idea muy positiva, pensando que todo va a salir bien. La suma de todo te puede llevar al éxito con una pizca de suerte que siempre hace falta para cualquier cosa. 

Alberto Undiano Mallenco

Texto y fotografía: Web de la R.F.E.F.