"Propuesta para federaciones y comités de árbitros: honestidad en fútbol" por Ángel Andrés Jiménez Bonillo.

18.06.2017 11:30

La sección "Cartas al Director" de Desde La Banda - Fútbol Navarro (DLB-FN) vuelve a acoger un nuevo escrito del presidente de la Asociación Deporte Sin Insultos, Ángel Andrés Jiménez Bonillo. A continuación se publica de forma íntegra:

 

Me llamo Ángel Andrés Jiménez Bonillo. Fui árbitro federado de fútbol entre 1994 y 2002, y entre 2006 y 2013.

Desde hace quince años organizo la liga de fútbol sala que se disputa durante los recreos en el centro educativo donde trabajo como profesor. Siempre intento que los chicos y chicas reconozcan lo que verdaderamente ha ocurrido en el terreno de juego. En este sentido, últimamente ha habido varios casos de alumnos que han admitido que la falta que se había decretado a su favor no había existido en realidad. Por supuesto, los gestos fueron reconocidos por mi parte (yo era el árbitro), por parte de los adversarios y por parte de los compañeros que estaban en las gradas (siempre hay cientos de ellos presenciando los partidos), escuchándose aplausos y palabras de admiración.

De cara al curso 2017-2018, sea yo el que arbitre o sea un alumno, insistiré en la necesidad de seguir por este camino de sinceridad, por lo que el árbitro podrá (por iniciativa propia o por invitación de un jugador) consultar a los jugadores implicados en una acción antes de confirmar su decisión. Si existe consenso entre los jugadores de ambos equipos, el árbitro podrá revocarla.

No se puede amar lo que no se conoce, y creo que a través del fútbol (o de cualquier otro deporte) podemos ayudar a que los jóvenes descubran la grandeza de la honestidad, lo bien que se sienten reconociendo la verdad, el bello encuentro que se produce con los adversarios y con los árbitros cuando todos buscan la deportividad y la justicia.

Dicho esto (y con la esperada y supuesta colaboración de los clubes, que deben tener como principal objetivo la formación humana de sus jóvenes), propongo que se adopte la citada medida en todos los partidos organizados por cualquier federación o confederación de fútbol, pero muy especialmente en los jugados por menores. Los chavales merecen tener la oportunidad de encontrarse, desde pequeños, con valores que llenen de sentido sus vidas. El cambio es posible; solo hace falta voluntad para llevarlo a cabo.