Policía Foral interviene en dos partidos del fútbol navarro.

19.12.2016 00:35

La Policía Foral de la Comisaría de Alsasua tuvo que intervenir en dos partidos de fútbol este pasado fin de semana.

La primera intervención policial sucedió durante la mañana del sábado en el campo de fútbol de San Donato en la localidad de Etxarri Aranatz, y fue como consecuencia de una tangana entre los jugadores que estaban disputando el encuentro. Hasta el lugar se desplazó una patrulla, momento en el que la situación se tranquilizó. Los agentes de policía foral permanecieron en el campo de fútbol hasta la salida del árbitro de los vestuarios para garantizar su seguridad.

La segunda intervención se produjo en el partido entre la Sociedad Deportiva Alsasua y la Sociedad Deportiva Lagunak de Barañáin, correspondiente a la categoría de Segunda Juvenil y que se jugó el sábado en las Instalaciones de Dantzaleku por la tarde.

El encuentro terminó con el resultado de 1-3 y una denuncia por parte del árbitro Stefan Sabev ante el cuerpo policial autonómico, después de 90 minutos de partido sin incidencia aparente, ya que, al parecer, una vez al término del choque, un aficionado esperó al árbitro a la salida de las instalaciones, le insultó, le amenazó y le agarró del cuello, a lo que el colegiado respondió interponiendo una correspondiente denuncia. Según relató a la Policía Foral el propio árbitro, ya había escuchado en el campo continuos insultos y amenazas por parte de un espectador, al parecer padre de un jugador local, que llegó a amenazarle con esperarle a la salida.

Policía Foral realizó en el día de ayer el siguiente comunicado informativo al respecto:

Sobre las 13:20 horas del sábado, el 112 recibió un aviso de que se estaba produciendo una tangana entre jugadores en un partido que se estaba disputando en el campo de fútbol de Etxarri Aranatz. Hasta el lugar se desplazó una patrulla de la comisaría de Policía Foral en Alsasua, momento en que la situación se tranquilizó.
El patrulla permaneció en el campo hasta la salida del árbitro de los vestuarios para garantizar su seguridad.

Horas después, pasadas las 18:30, se volvió a movilizar un patrulla hasta el campo de fútbol de Alsasua. Se había disputado un partido de categoría juvenil, y el árbitro había sido insultado y amenazado durante buena durante el mismo por uno de los padres de los jugadores. Cuando el colegiado abandonó el vestuario, el padre le abordó continuando con los insultos y amenazas, llegando a agarrarle del cuello.

El agresor abandonó el lugar cuando el árbitro dijo que iba a llamar a la policía. A la llegada de los agentes, trasladaron a la víctima hasta la comisaría para interponer la correspondiente denuncia. En estos momentos se está tramitando el atestado por un presunto delito leve de amenazas.

Desgraciadamente no ha sido la primera intervención que realiza la Policía Foral de Navarra esta temporada, ya que ha tenido que hacer varias intervenciones en lo que va de la misma en diversos partidos del fútbol regional navarro, y todo ello, a pesar de la presencia rutinaria de la los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, tanto de la propia Policía Foral como de la Guardia Civil principalmente.

El indicente más de preocupante se produjo a mediados del mes de octubre cuando se produjo una pelea entre padres en el partido de División de Honor Juvenil entre el Club de Fútbol Ardoi y la Unión Deportiva Cultural Chantrea, disputado en el campo de fútbol de El Pinar en Zizur Mayor. 

La tensión del encuentro se trasladó a la grada cuando la madre de uno de los jugadores insultó a otro futbolista del equipo rival. La madre del futbolista ofendido salió en defensa de su hijo y el cruce de insultos fue involucrando también al restode  padres y madres que estaban viendo el partido, uno de los cuales era además directivo del local. 

La tángana de la grada, en la que se llegaron a cruzar empujones, golpes y algún puñetazo, según comentaron testigos presenciales de los hechos, obligó al club local a solicitar la presencial policial en las instalaciones deportivas.

Los hechos tuvieron como consecuencia la intervención de la Policía Municipal de Zizur Mayor y de la propia Policía Foral, así como la dimisión del directo del C.F. Ardoi Natxo Madariaga.